El gas natural se consolida como un hidrocarburo clave para el crecimiento industrial de México, fuertemente impulsado por el fenómeno del nearshoring y una creciente demanda eléctrica.
De acuerdo con reportes recientes de Industry & Energy Magazine, el país consume actualmente cerca de 9,000 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd), mientras que la producción nacional apenas alcanza los 1,300 MMpcd.
Esta brecha estructural provoca que alrededor del 75% del suministro dependa de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Expansión de Infraestructura: La Respuesta Pública y Privada
Ante este escenario, el gobierno mexicano ha establecido la meta de duplicar la producción nacional de gas natural hacia el final de la década.
Para lograrlo, se preparan inversiones por más de 227,000 millones de pesos orientadas al desarrollo de nuevos campos gasíferos y al fortalecimiento de la red de transporte y gasoductos a nivel nacional.
La iniciativa privada no se queda atrás y jugará un rol protagónico en esta expansión. Se han anunciado inyecciones de capital por 7,500 millones de dólares para el periodo de 2026 a 2030, recursos destinados principalmente a ampliar la red de ductos.
El objetivo central de estos proyectos es garantizar el suministro continuo hacia las nuevas zonas industriales del país, un factor decisivo para atraer y retener cadenas productivas de manufactura.
El Valor Estratégico para el Sector Industrial
En este contexto de transformación logística, contar con la asesoría técnica y comercial adecuada es vital. Comprender y anticiparse a estas mejoras de infraestructura permite a los usuarios industriales adaptar sus estrategias de suministro, optimizando costos logísticos y blindando la rentabilidad y continuidad de sus operaciones a largo plazo.
