Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (SISTRANGAS)

Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (SISTRANGAS)

El Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (SISTRANGAS) es la columna vertebral de la infraestructura energética de México, diseñado para garantizar el suministro continuo y seguro de este hidrocarburo en el territorio nacional.

Entender su funcionamiento es vital para cualquier usuario industrial o comercializador, ya que sus reglas dictan cómo se mueve, se cobra y se gestiona el gas en el país. A continuación, te detallo los aspectos más importantes del SISTRANGAS:

1. Magnitud e Infraestructura

El SISTRANGAS abarca el 46% de los 21,149 kilómetros que componen la red total de transporte de gas en México. Está conformado principalmente por el Sistema Nacional de Gasoductos (la red central a cargo del Estado que tiene 8,386 km y representa el 86% del SISTRANGAS) y se integra de manera interconectada con seis sistemas privados estratégicos: Gasoducto de Tamaulipas, Gasoducto del Bajío, Gasoducto de Zacatecas y las fases I y II (Norte y Sur) de Los Ramones.

2. Volumen y Administración Neutral

En términos de volumen, tan solo entre enero y septiembre de 2025, el sistema manejó un consumo promedio de 4,721 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd). De este total, el 40% se destinó al sector eléctrico, el 26% al sector petrolero y el 17% a la industria. Destaca que el 66% de este consumo tuvo que ser cubierto mediante importaciones y solo el 34% con producción nacional.

Para garantizar que todos los usuarios tengan acceso equitativo (acceso abierto) a la red de ductos, el sistema es administrado por el Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) en su figura de "Gestor Independiente". El CENAGAS no compra ni vende gas con fines de lucro comercial; su labor es puramente técnica y de gestión: aprueba las capacidades, administra los flujos y vela por el balance operativo diario para que la red mantenga la presión adecuada.

3. Servicios y Balance Operativo

Los usuarios (industriales o comercializadores) pueden acceder a la capacidad del SISTRANGAS principalmente bajo dos modalidades de servicio. Base Firme: Asegura la disponibilidad y prioridad del servicio. El flujo no puede ser interrumpido ni reducido, salvo por casos de fuerza mayor, alertas críticas o emergencias operativas. Base Interrumpible: Sujeta a la capacidad que sobre tras haber programado el servicio en base firme. Tiene una prioridad menor y el gestor no garantiza su disponibilidad absoluta.

Para usar el sistema, se exige una estricta disciplina. Los usuarios deben "nominar" (programar) diariamente cuánto gas van a inyectar y extraer. El CENAGAS permite un margen de tolerancia operativa de +/- 5%. Si un usuario extrae más gas del que inyectó fuera de esta tolerancia, genera un "desbalance". Para proteger el sistema, CENAGAS puede intervenir comprando gas de emergencia y cobrando al usuario infractor penas convencionales que pueden llegar hasta el 200% del costo incurrido.

4. Esquema de Tarifas

El uso del SISTRANGAS es una actividad regulada. Su esquema de cobro no se basa exclusivamente en la distancia recorrida, sino en zonas tarifarias (actualmente divididas en 9 zonas a nivel nacional). La Comisión Reguladora de Energía (y recientemente la nueva Comisión Nacional de Energía en 2025) aprueba estas tarifas máximas.

Como referencia, el Escenario Base de la tarifa promedio del SISTRANGAS proyectada para el año 2026 es de $15.28 MXN por Gigajoule (GJ).

5. Vulnerabilidades y Expansión a Futuro

El mayor reto actual del SISTRANGAS es que opera sin capacidad de almacenamiento operativo o estratégico. Depende enteramente del gas que fluye día a día (empaque del ducto), lo que lo hace muy vulnerable ante cortes de suministro en Estados Unidos o emergencias climáticas.

Para contrarrestar esto y asegurar el abasto a los nuevos Polos de Desarrollo y la industria eléctrica, el gobierno ha publicado el Plan Quinquenal de Expansión del SISTRANGAS 2025-2029. Este plan contempla cinco proyectos clave de infraestructura (como el Gasoducto Arco Tula y el Gasoducto Coatzacoalcos II), un programa de modernización mecánica y tecnológica, y estrategias específicas para iniciar la creación de inventarios de almacenamiento subterráneo hacia el año 2030.